Los zapatos del Papa

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Me encantan los zapatos del Papa Francisco, esos viejos zapatos de cordones con plantillas con los que se ha recorrido estancias palaciegas y seguro, a tenor de su aspecto, que no pocos suburbios argentinos en los que captar fieles. Con ellos, Francisco I no hace otra cosa que predicar, como hizo Jesucristo, pero con el ejemplo, que es como hay que hacerlo. Así ha actuado desde ese 13 de marzo en el que se asomó, por vez primera al balcón del Vaticano como nuevo pontífice, sin la típica muceta roja de sus predecesores y pidiendo casi disculpas por haber sido elegido sucesor de San Pedro.

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zapatillas papales (usadas por Benedicto XVI de inspiración bizantina)

 

 

Desde ese día, el corto pontificado del Papa Francisco ha sido una sucesión de gestos en los que no sólo han afectado a su aspecto físico; cambiando  la cruz de esmeraldas que lucía Benedicto XVI por una de metal  y los lujosos anillos y vestimentas por otras más sencillas, si no que su actitud no es a la que nos tienen acostumbrados los Papas; a él no se le caen los anillos por llamar por teléfono directamente sin pasar por secretarios u operadoras (incluso le dejó a un  ex compañero suyo, una vez elegido Papa, un mensaje en el contestador felicitándolo por su cumpleaños y añadiéndole, «soy Bergoglio» ) o por ir a visitar a la clínica a otro Cardenal enfermo, tras el cónclave.

Y no sólo eso, ha renunciado al tradicional trono dorado por un sillón blanco , imparte misa sin la típica mitra papal y de pié, para hacerla más cercana. Ha renunciado al seguro papa móvil y prefiere vivir en la residencia de Santa Marta, acondicionada para el alojo de los Cardenales, antes que en el lujoso apartamento papal del Vaticano.

En Semana Santa le lavó los piés a doce jóvenes reclusos, entre ellos a a dos chicas y dos musulmanes, emulando a Cristo con sus apóstoles. Muestra el respeto por otras iglesias y no duda en acercarse a los fieles para abrazarlos y hablar con ellos.

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Pero, sin duda, de todos estos gestos lo que más me gusta son sus viejos zapatos. Desde ahí, desde el suelo, como hizo Jesucristo, es desde donde está realizando esa nueva evangelización de la que hablaba Benedicto XVI . Todo un revulsivo para la anquilosada Iglesia Católica  Un verdadero conquistador de almas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

  1. mtp dice:

    Tienes razon. Los zapatos del Papa son un simbolo del caracter que FranciscoI quiere imprimir a la Iglesia. Ojala lo consiga.
    Me ha encantado el articulo

    1. Inmaculada Casal Llamas dice:

      Esperemos que lo dejen. Un beso

  2. mariajosemoya dice:

    A mi si que me encanta el papa por si mismo es sencillo , amable y cercano y ademas me alegro q no se ponga esos zapatos rojos chillon q aunque sean de PRADA no me gustan nada y q ningino de sus anteriores se atrevieron ha rechazar por eso digo viva el pap Francisco q me gusta y ademas es jesuita

  3. elade dice:

    Me parece muy acertado el retrato que has presentado del nuevo papa, reconociendo su humildad mediante una metáfora sobre sus viejos zapatos, con los que ha utilizado siempre.

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